5 feb. 2010

Diferente


Siempre hay un momento en nuestra vida que quisiéramos olvidar y otro que queremos recordar.
Siempre hay un minuto que sentimos plenamente y otro que vivimos vacío.
Siempre hay un minuto en cualquier día que soñamos y al siguiente abrimos los ojos.
Siempre tenemos un antes y un después, un blanco y un negro, un si y un no.
Esa es la esencia de la vida misma, de nuestro yo.
No saber que pasará, que sentiremos, que soñaremos o que lloraremos después, es lo que nos mantiene.
Nada mas bonito es el no saber, pues nos da la oportunidad de esperar y aprender esperando.
Sentir que cada momento puede ser distinto, que el próximo puede darnos un vuelco a nuestro ser, es un juego de la vida que la hace mas interesante y bella.
Nada puede mantenerse igual en cada instante pues perdería su esencia misma.
La gracia del ser esta en la capacidad de variar, en su capacidad de evolucionar, de ser impredecible.
Nuestra esencia es esa, luchar, reír, llorar, vivir, morir, sentir, decidir.
No pongamos límites a nuestra esencia y sintamos vivir solamente cada momento diferente y único para afrontar el siguiente de igual manera.
No hagamos de nosotros mismos una roca que pasa por la vida impasible a todo.
Hagamos de nuestro ser un mundo de cambios aceptando cada uno de ellos como necesario y mejor. E incluso cámbiate a ti mismo inventándote diferente cada día.
Te hará mejor …